CANÓDROMO

En Valencia había un canódromo, se cerró hace ya algunos años.
Ahora todo el mundo tiene un galgo, pero ya no los usamos para correr, más bien para dar paseos. 

Creo que tienen algo estos perros, algo con lo que conectamos. Yo, por ejemplo, conecto con su necesidad de correr, con su transformación de apacible y melancólico animal a depredador. Conecto también con su difícil resistencia a salir detrás del conejo asustado, aunque sea de peluche, aunque se huela el engaño.

“Canódromo” es una interpretación de algunas instantáneas tomadas durante las carreras.
Son pinturas y dibujos sobre todos esos estados que atraviesa el corredor de corta distancia.
Estados que pueden resultarte familiares, que quizás hayas experimentado en tu día a día, en el circuito oval.

 

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